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Aparte
de los cinco sentidos existe un registro sensorial que se recibe en
el mismo cuerpo, lo que visualmente se capta, por ejemplo, cuando presenciamos
un accidente de autos. En nuestro cuerpo se produce una sensación desagradable,
no definible, ¿por qué? Si sólo lo vemos a través de la vista? Es difícil
de explicar, pero cuando uno ve determinada cosa, lo ve no sólo con
la vista sino con todo el cuerpo.
El
cuerpo es algo propio, (soy yo) y además de tener el registro sensorial,
se siente en su totalidad, no sólo con una parte.
Cuando se dibuja, en especial una figura humana, se está dibujando el
propio cuerpo, al igual que cuando se hace retrato, casi siempre hay
algún rasgo por el cual podría decirse que es autorretrato.
Si se pide a una persona que dibuje una figura humana, las proporciones
que va a utilizar van acorde con su mismo cuerpo. Si tiene un problema
en un brazo, encontraremos una alteración en el dibujo que hizo: o más
flaco o torcido. Si tiene algún problema neurológico, puede dibujar
la cabeza de alguna manera o forma especial. Por supuesto que no es
un dibujo consciente, no sabe que se está dibujando a sí mismo. El espectador
especializado lo sabe.
Si vemos la obra de Prilidiano Pueyrredón, veremos siempre el mismo
parecido en todas las caras; lo mismo sucede con las manos de Leonardo
da Vinci.
Cuando uno elige dibujar un tema determinado, no hace más que registrar
cómo se ubica uno mismo en el mundo, y dibuja también cómo es
ese mundo y cómo se siente en ese mundo, cualificando el propio registro
y mostrando sin saberlo, en qué mundo está y cómo lo siente.
Lo que uno siente en un registro visual selectivo del mundo, no es más
que lo que uno elige de ese mundo y no hace más que poner en evidencia
o ponerse en el mundo uno mismo.
Picasso decía, “no busco, encuentro”.
Cuando miramos el mundo siempre lo hacemos registrando en función a
uno mismo, a nuestro punto de vista, a nuestro sistema de significaciones,
a nuestra sintaxis particular.
Se puede sentir la angustia del otro, también la ansiedad, si el otro
está cómodo o incómodo. Todo lo percibimos con lo sensorial y también
con todo el cuerpo, porque cuando vemos al otro casi siempre se pasa
los registros o hechos a primera persona (¿ Y si yo hubiese sido el
accidentado?)
Para explicarlo de otra manera, uno siente a través de sistemas sensoriales,
que son sistemas de significación.
Cuando se dibuja o se pinta un cuerpo o un retrato, sin saberlo, se
está construyendo una imagen de uno mismo y de uno en cuanto al medio
o al otro, la madre, la esposa. Se dibuja el mundo u otras personas,
se lo está dibujando con respecto a la propia experiencia y como
uno siente al mundo con respecto a uno.
En cuanto a la pincelada o al color que se esta utilizando también se
denota la forma particular de expresión: cuando es neta o interrumpida,
puntillista o zigzagueante, si es dura o muy intensa, si tiene
rasgos de agresividad o p de dulzura,
Este sistema de dibujo, que tenemos internalizado, y en especial, las
relaciones con respecto a lo que nos circunda y las personas que están
cerca nuestro, va variando a través de los años. No es que el dibujo
mejora, tampoco tiene importancia, lo que importa en realidad es cómo
nos ubicamos con respecto a ... y cómo las cosas de la vida repercuten
con respecto a ... y cómo los hechos felices o tristes repercuten con
respecto a ...
No es necesario que el dibujo sea figurativo, hasta en un abstracto
o en un semi-figurativo siempre está uno mismo mostrándose, ubicado
en el mundo y en el entorno familiar y humano. © 2000
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